Si no cuidas tu cuerpo...

¿dónde vas a vivir?

Sesamum

Sabemos que es muy importante lo que comemos para nuestra salud pero no sólo por los nutrientes que nos aporta, sino también por lo que genera en el organismo. La digestión de los alimentos produce residuos que pueden ser ácidos o alcalinos. Para que nuestro cuerpo funcione, el pH en sangre debe ser ligeramente alcalino, es decir en torno a 7,4.

La base alimentaria de la sociedad actual está formada por muchos alimentos que acidifican el cuerpo, como son: azúcar refinado, harina refinada, productos de origen animal (carne, pescado, lácteos y huevos), sal refinada, margarinas, productos procesados que contengan colorantes, conservantes, estabilizantes…También otros factores muy habituales generan residuos ácidos como son el café, el alcohol y el tabaco.

El medio ideal para que una enfermedad se desarrolle es tener la sangre acidificada, de ahí la importancia de llevar una dieta alcalina. Para ello, entre el 60-80% de nuestra alimentación debería estar formada por productos alcalinos: verduras de hoja verde (acelgas, col, brócoli…), todas las verduras y frutas crudas, semillas y frutos secos, algas, mijo y lentejas.